El proceso LEAN en la industria petroquímica

El proceso LEAN en la industria petroquímica

El proceso LEAN fue popularizado en los 90’s tras un libro publicado donde describe una metodología de manufactura atribuída a Toyota, el fabricante de autos, cuyo objetivo es eliminar defectos y eliminar desperdicio, o dicho en positivo: Maximizar el valor y minizar los recursos necesarios.

El proceso lean, dentro de la IP, no es nada nuevo, pero particularmente para la industria petroquímica, ha sido un poco más complicado, ya que el proceso es comunmente asociado a la producción en masa. Si bien el petróleo se extrae en cantidades masivas, no así los que fabrican estas partes para la industria privada, donde se tiene que tener el equivalente en equipo a una producción a escala, pero con la capacidad de cumplir las características por-proyecto. Es así como se realiza, no hay dos refinerías con exactamente los mismos requisitos, la misma capacidad, y por supuesto la misma mezcla. 

De hecho, el proceso lean puede adaptarse mucho antes, desde la extracción, donde debemos reducir la cantidad de recursos que se deben utilizar, y por supuesto, también los defectos, que en algunos casos, como las plataformas o los buques transportadores, pueden tener consecuencias desastrosas para el medio ambiente.

La sincronización con el proceso lean entonces, se tiene que dar en un formato modular (distintos marcos de trabajo para un mismo objetivo) más que en la producción, en el proceso detrás de la producción. Permitiendo enfocarse en un mix, de por-proyecto y alta demanda de complejidad; sin dejar de lado la reducción total de desperfectos y desperdicio.

El reto de adaptar el proceso lean en PEMEX

La industria del gas y petróleo, así como otros químicos derivados, está recuperándose poco a poco tras una larga contracción. Particularmente en México, PEMEX, es una combinación de estructura financiada por el estado y por la industria privada (IP), que desde hace más de una década está en un grave déficit, secuestrada por sindicatos que merman la utilidad que puede tener, y relantizada por una burocracia excelsa que dificulta el uso adecuado de recursos para estandarizar la innovación y exploración de alternativas para la explotación óptima del recurso finito.

Paradójicamente PEMEX, que está en un estado de déficit, podría beneficiarse de manera invaluable, si pudiese adoptar una filosofía lean de producción y eliminar los miles de gastos fantasmas que no necesita. Claro, estos gastos fantasma van a cabildear duro para no desaparecer y he ahí el reto principal para que la paraestatal adopte una filosofía lean, la propia paraestatal. 

Esperemos que poco a poco la filosofía que ha ayudado a mejorar la IP, pueda ser aplicada a la paraestatal, y todas las compañías que nos dedicamos a la industria petroquímica en general, debemos revisar continuamente nuestros procesos para asegurar que seguimos cumpliendo con una filosofía lean o similares.

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